Imaginemos por un momento que somos proveedores de un servicio, ya sea puramente web o con aplicaciones. Tenemos la certeza que, con unos cuantos datos del cliente, podríamos fidelizarlo más, darle mejor servicio y convencerle de que pasemos a ser su servicio predilecto de nuestra categoría. Esa información puede consistir en sus contactos, su historial de navegación o su agenda de direcciones.