Es un hecho que no va a cambiar a corto o medio plazo, y casi seguro que tampoco a largo: Google no va a ejercer en el Market de Android el férreo control del que hace gala Apple en el Appstore de iOS. Eso tiene sus cosas buenas y sus cosas malas. Entre las malas está que se cuelan con una cierta frecuencia aplicaciones que no están todo lo bien programadas y diseñadas que deberían. A veces eso es obvio y lo único que pasa es que instalamos, probamos, nos horrorizamos y desinstalamos.