Tim Cook debe estar viviendo su peor pesadilla. Los aranceles anunciados por Donald Trump han puesto a Apple en el centro de un huracán económico, atacando a gran parte de sus centros de producción global. La estrategia de diversificación que la compañía lleva años implementando ha quedado completamente neutralizada de un plumazo presidencial.
Y es que, si algo sabemos, es que Tim Cook es un magnífico gestor y estratega.