Subidas que rondaron el 1% hicieron que los índices norteamericanos volvieran a apuntarse nuevos máximos. El Dow Jones superó por primera vez en su historia los 15,000 puntos, aunque cerró en 14,973,96 puntos, mientras que el S&P 500 cerró en 1,614,42. Sirvió de estímulo el informe de empleo de abril, que aunque no fue especialmente fuerte batió las previsiones, habiéndose creado 165,000 nóminas no agrícolas (140,000 est) y 176,000 empleos en el sector privado (150,000 est.