Cuando hablamos de estaciones de trabajo, workstations en inglés, solemos estar ante máquinas muy potentes y de grandes dimensiones. Se diferencian de los equipos domésticos en algunos componentes que traen consigo ciertas tecnologías mejores, como memorias ECC, procesadores Intel Xeon o AMD Opteron o gráficos de las gamas Firepro y Quadro de AMD y NVidia, respectivamente. Pequeños detalles insustanciales para el usuario medio, pero interesantes para el sector profesional.