Apple no puede arreglar los defectos y fallos del sistema de enseñanza, pero quiere contribuir a solucionarlos.
Ese es el espíritu detrás de el lanzamiento esta tarde desde el Museo Guggenheim de Nueva York de iBooks 2, el intento póstumo de Steve Jobs de hacer por la educación lo que Apple hizo por la telefonía móvil, la distribución y disfrute de la música y el manejo de aplicaciones a través de smartphones y tablets.