Ayer asistimos estupefactos al agotamiento instantáneo de las entradas de la WWDC 2013, con una Apple vendiendo 5000 entradas en apenas dos minutos. Son buenas noticias porque se nota que la comunidad de desarrolladores quiere estar en primera línea de las novedades de Apple, pero la excusa de “es que no podemos hacer el evento en un espacio más grande” empieza a perder razón.