Un equipo de investigadores ha publicado en la revista
Science el último avance en torno al grafeno. El equipo creó una membrana del óxido del material, derivado químico del grafeno, demostrando que la membrana impide el paso de varios tipos de gases y líquidos y permitiendo pasar agua a través de la misma. El descubrimiento significa la amplificación de propiedades fascinantes e inusuales relacionadas con el grafeno y sus derivados, entre otros, la posibilidad de destilar alcohol.
El grafeno es una forma de carbono que consiste en un teselado hexagonal plano formado por átomos de carbono y enlaces covalentes que se formarían a partir de la superposición de los híbridos sp2 de los carbonos enlazados. Debido a su delgadez es prácticamente transparente.
De la misma forma, como conductor de electricidad funciona tan bien como el cobre, y como conductor de calor es capaz de superar a otros materiales conocidos. De hecho, mecánicas o químicas a escala molecular prometen múltiples aplicaciones.
Fue en el año 2010 cuando Andre Geim y Konstantin Novoselov ganaron el Premio Nobel de Física por sus revolucionarios descubrimientos sobre el material bidimensional grafeno.
Geim y otros colegas han desarrollado un laminado hecho de finas capas de óxido de grafeno. Para que nos hagamos una idea, se trataban de laminas cientos de veces más delgadas que las de un cabello humano.